Desarrollo Personal

La “buena suerte” no viene sola

Han sido unos días muy intensos y con resultados increíbles.

A veces estamos semanas o meses trabajando sin ver claros resultados, y de repente en una semana todo se tangibiliza:

  • Vivir la experiencia de una competencia de Análisis Estratégico de Casos, totalmente fuera del molde tradicional de trabajo (3hs de lectura, análisis y propuesta de solución, sin internet y todo en inglés).
  • Haber formado un excelente grupo de trabajo, ganar la competencia y con ello la posibilidad de participar en la Competencia Internacional John Molson en Canadá! 94 días y contando para estar ahí!
  • Haber logrado un acuerdo con una cadena muy importante de supermercados para llevarle el emprendimiento WIP a sus empleados.
  • Haber culminado con éxito el taller de Toma de Decisiones, Orientación vocacional, Futuro del Trabajo y Finanzas Personales en el liceo Erik Erikson. Un placer haberles podido aportar algo a estos gurises!
  • Incorporar a una persona más a este proyecto, que sin dudas va a ser fundamental en la nueva etapa de transformación que estamos planificando. (Si vamos a soñar, soñemos en grande).

En este momento recuerdo el libro “La buena suerte”, de Alex Rovira, donde describe de una forma espectacular cómo tenemos la capacidad de modificar nuestro futuro.

Define a la “buena suerte” como el cruce entre oportunidades y circunstancias.

Las oportunidades no son más que las posibilidades que pasan frente a nosotros cada día.

Las circunstancias están definidas por la forma en que nos preparamos, cómo actuamos, la forma en que enfrentamos la vida, etc. Todo esto impacta directamente en nuestra capacidad de percibir las oportunidades.

Por lo tanto, la “buena suerte” aparece cuando nos preparamos de una manera que nos permite ver las oportunidades para poder aprovecharlas.

“Si ahora no tienes buena suerte, tal vez sea porque las circunstancias son las de siempre. Para que la buena suerte llegue, es conveniente crear nuevas circunstancias”. Alex Rovira

Esto es muy diferente a la simple suerte, la cual es efímera y esporádica.

“A los que sólo creen en el azar, crear circunstancias les parece absurdo. A los que se dedican a crear circunstancias, el azar no les preocupa”. Alex Rovira

No tengo la suerte de vivir lo que vivo. Detrás hay muchísimo trabajo, esfuerzo y dedicación, tanto individual como grupal. De a poco se empiezan a ver los resultados.

La suerte llega en forma de oportunidad para quienes estaban preparando el terreno para recibirla.

El “sí se puede”, por sí solo, es basura. El “sí se puede” con estrategia, propósito, trabajo y dedicación, es la pura realidad.

¿Cómo quieres enfocar tu vida? ¿Esperando la suerte o creando circunstancias que se crucen con oportunidades?

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